Ultrasonido Estético
Ondas de ultrasonido que actúan en las capas profundas de la piel sin cortes ni tiempo de recuperación. Se usa en rostro y cuerpo, y suele combinarse con otras técnicas para potenciar el resultado.
La tecnología rinde más en buenas manos. Cada equipo lo maneja una especialista que adapta la sesión a ti, en un ambiente tranquilo pensado para que estés a gusto de principio a fin.
Ondas de ultrasonido que actúan en las capas profundas de la piel sin cortes ni tiempo de recuperación. Se usa en rostro y cuerpo, y suele combinarse con otras técnicas para potenciar el resultado.
Botas y mangas que se inflan por turnos y recorren el cuerpo de pies a cabeza, como un masaje por oleadas. Es de las sesiones más cómodas del menú: te recuestas y el equipo hace el trabajo.
Pequeños impulsos eléctricos hacen que tus músculos se contraigan solos, como si entrenaras sin moverte. Una opción para tonificar cuando el tiempo o el cuerpo no permiten una rutina intensa.
Una ventosa mecánica se desliza sobre la piel y levanta el tejido en lugar de presionarlo. La sensación es de tirón suave, y se enfoca en zonas donde se acumula volumen o la circulación va lenta.
Energía de ultrasonido concentrada en puntos exactos, bajo la superficie, donde la piel sostiene su firmeza. Se aplica en rostro y cuerpo, y el cambio se va notando de forma gradual en las semanas siguientes.
Calor controlado y agradable que trabaja el tejido desde dentro, sin agujas. Pensado para pieles que han perdido firmeza y para zonas del cuerpo donde quieres ver más definición.